
Si preguntaramos ¿qué es la libertad? nos encontraríamos con tantas respuestas como hombres hay en el mundo.
Para unos libertad significa la ausencia de ataduras humanas; otros encuentran la libertad en la democracia; para muchos, la libertad es poder decir y hacer lo que mejor les parece; para otros es no estar esclavizado...
Para mí, libre no es quien hace lo que quiere sino quien hace lo que debe hacer.
Muchas veces la libertad suele ser confundida con un "yo hago lo que quiero" pero ésta es una confusión entre el uso de la libertad y el libertinaje, ya que no es libre quien hace lo que quiere:
la auténtica libertad se manifiesta en aquel que hace lo que debe hacer, haciendo uso sus principios éticos.
Creo que el perfeccionamiento del hombre como persona se realiza en relación con el otro. El hombre es un ser responsable de otro. Esto supone responder a la llamada del otro, de otra persona que exige atención, respeto y poder vivir en plenitud y todo esto implica responsabilidades...
Hoy en día, creo se usa esta palabra con demasiada ligereza y corrupción de su sentido más estricto: "La facultad de hacer todo aquello que no perjudique a otro".
Y la ponemos de excusa, para actuar con egoísmo o incluso para caer en otras formas de exclavitud modernas que, éstas sí, nos quitan definitivamente la voluntad.


