lunes, 5 de noviembre de 2007

Ventana Incremental de Decisiones Autónomas


Si pensamos en cuando somos unos mocos, nuestra capacidad de decisión es nula. Posiblemente ni cagar, ni llorar son tempranamente decisiones autónomas. Sin embargo al cumplir años esta situación empieza cambiar: puede ser que el empezar a hablar y hacernos conscientes de las posibilidades que nos ofrece el lenguaje sea el punto de inflexión en la imposición de nuestra voluntad.

Y conforme vamos creciendo, nuestro ambito de decisión se expande: primero los juegos, la comida y los programas de la TV; despues los bares, la música, el equipo de futbol y la chica que nos gusta. Y así vamos llegando a la madurez, donde nuestra ventana de decisión es máxima: pareja, hijos, casa y vida profesional y personal. Pero, como todos cúlmenes, es efímero. Nos vamos convertiendo en presos de nuestras "grandes decisiones" y la ventana se va cerrando. Hasta que aparece como telonero el declive físico para convertirla en un tragaluz.

Así es la Ventana Incremental de Decisiones Autónomas, la V.I.D.A. Depende de cada uno lo que puede llegar a abrirse. Por mi parte, afortunadamente, con mi naranjita consigo maximizarla como nunca antes lo había hecho.

Y eso me hace muy feliz.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, bueno...esto se está poniendo caliente!
;-)
me alegro de maximizar tu V.I.D.A.
porque tú eres la mía...
como alguien lea este blog, va a flipar!!!
jejeje

Helena dijo...

Esto de "ilustrar" tus post no vale...:-(
voy a tener que empezar a escribir sobre temas más pictóricos!
;-P